lunes, 22 de diciembre de 2008

LA CARIES RAMPANTE O ENFERMEDAD DEL BIBERÓN

La caries dental es una enfermedad infecciosa crónica que cursa con desmineralización y desintegración progresiva de los tejidos dentarios calcificados...
Es un proceso dinámico que se caracteriza por unas reacciones químicas que dan como resultado la destrucción final del diente, desde su superficie hacia el interior.
La caries de biberón también es conocida como la caries dental del bebé, síndrome del biberón o caries de la lactancia, siendo esta última denominación la más correcta ya que es una caries rampante que afecta a la dentición primaria de los lactantes y niños de corta edad.
Está relacionada con:
Uso frecuente y prolongado de un biberón con contenido líquido con carbohidratos fermentables como zumo de fruta comercializado, uso de jarabes vitamínicos o untar el chupete con miel o azúcar durante el sueño.
Alimentación materna prolongada.
Los dientes que se afectan principalmente son los cuatro incisivos de leche superiores y las primeras muelas de leche tanto inferiores como superiores, los caninos inferiores se ven implicados con menos frecuencia. No se ven afectados normalmente los incisivos de leche inferiores, porque con el hábito de succión de los niños hace que el labio inferior proteja a estos dientes.
La prevalencia de este cuadro clínico oscila entre el 3-51%, obteniéndose las cifras menos elevadas en los países industrializados por una mayor higiene oral, mayor información progresiva sanitaria y visitas al odontólogo a edades más tempranas. En la población española la prevalencia es aproximadamente del 13% (según un estudio de Ostos y cols.).
Se ha encontrado que existe relación socioeconómica de la caries del biberón en el mundo industrializado, encontrándose mayor nivel de enfermedad en niños procedentes de familias más pobres, con menos estudios, padre único o familias recién inmigradas.
Causas
Para que se origine cualquier tipo de lesión de caries es necesario que confluyan en el individuo tres factores. Éstos están claramente diferenciados en el conocido diagrama de Keyes y son: bacterias patógenas, sustrato y susceptibilidad del huésped, influyendo también el factor tiempo. Las lesiones de la caries de biberón tienen su origen en la ingesta prolongada de líquidos que contienen sacarosa, a menudo en forma de jarabes o biberón. La causa principal es la presencia durante tiempos prolongados de un biberón que contiene leche u otro líquido con hidratos de carbono, sobretodo durante el sueño. La leche, tanto bovina como materna, tiene baja cariogenicidad, pero algunos autores piensan que los radicales ácidos producidos en la metabolización de la lactosa presente en la leche pueden desmineralizar el esmalte dental. La caries del lactante es una enfermedad incuestionablemente inducida, ya que el biberón se le da al niño para inducirlo a que se duerma cuando conviene a los padres. Cuando el niño se toma el biberón, la tetina se apoya contra el paladar mientras la lengua (que está en contacto con los labios, cubriendo a los incisivos inferiores), en combinación con los carrillos, fuerza el contenido hacia la cavidad bucal. Cuando el niño se adormece hasta finalmente dormirse, la velocidad de deglución disminuye, al igual que la secreción y flujo salivar. De esta forma, la leche en la boca forma una colección estancada que baña los dientes, excepto los anteroinferiores ya que como la lengua se mantiene en contacto con los labios impide que se acumule la leche a su alrededor. Durante este periodo se forman ácidos que continuamente producen desmineralizaciones en el esmalte. Si este proceso se repite con frecuencia lleva a la aparición de caries. El hábito de succión de biberón puede ser nocturno (el más frecuente) o diurno, y eso determina patrones distintos de afectación. En el patrón diurno se afectan todos los dientes inferiores excepto los incisivos (por acción protectora de la lengua) y las caras oclusales de los dientes posteriores. Además del biberón y chupete, hay otros factores que pueden influir en la aparición de este tipo de caries como son: la lactancia materna prolongada, la actividad muscular orofacial, la frecuencia y duración del hábito, las alteraciones estructurales de los tejidos duros dentales, la capacidad tampón y cantidad de la saliva del niño y la respiración oral.
Manifestaciones clínicas
Esta entidad se caracteriza principalmente por lesiones de rápida progresión en las superficies lisas de los dientes superiores sobretodo. Las lesiones pueden incluso rodear completamente al diente, pudiendo decapitarse y quedando el diente a nivel de encía. Las lesiones producidas por el chupete impregnado son generalmente menos agresivas que las producidas por el biberón, debido al tiempo de contacto del alimento cariogénico con los dientes. La lesión inicial suele ser una manchita blanca o punteado del esmalte al poco tiempo de salir los dientes, pronto cambian de color hacia un amarillo claro y se extienden hacia los lados y hacia abajo. En los estadios avanzados, ya hemos dicho que por confluir las lesiones se produce la fractura de la corona del diente, involucrándose la raíz de los dientes, pudiendo dar lugar a lesiones inflamatorias. Si la caries no se trata a tiempo puede producir gangrena pulpar y hacer aparecer flemones en los niños.
Repercusiones clínicas
Además, esta clase de lesiones puede tener otro tipo de consecuencias como son: infecciones dentarias; dificultad para el tratamiento, por lo grandes que pueden llegar a ser las lesiones y por la corta edad del paciente; problemas estéticos; dificultad para masticar; dificultad para una correcta pronunciación; puede alterar la erupción de los dientes sucesores; puede dar lugar a problemas de espacio que a la larga necesiten tratamiento ortodóncico.
¿Cómo podemos evitarlo?
La caries dental es un problema sanitario muy importante en la infancia. Pero la población no está muy sensibilizada con este problema, por lo que los odontopediatras deben tener un objetivo que debe ser difundir medidas de prevención sencillas y al alcance de todos para erradicar hábitos tan perniciosos como los que producen las caries de biberón.
Las medidas a tomar para la prevención de la caries de biberón son:
Sugerir la primera visita al odontólogo a partir de los nueve meses de vida, cuando las caries por amamantamiento todavía no se han producido.
Mantener al niño vertical mientras se alimenta, e impedir que se duerma durante la alimentación con el biberón. Si esto ocurre, es importante despertarlo y limpiarle los dientes con una gasita o darle agua que retirará los restos de leche.
Evitar prolongar la alimentación con el biberón. Cuando el niño sea capaz de beber con un vaso se debe eliminar el biberón, aproximadamente a los 12-15 meses. Para no eliminarlo de golpe se puede sustituir el contenido por agua, el niño en unas 3 semanas se adaptará.
Los padres deben cepillar los dientes de los niños tan pronto como erupcionen, pero sin dentífrico para que el niño no se trague la pasta. En los niños con los que no podamos utilizar un cepillo, se le limpiarán al niño los dientes con una gasa.
Es muy importante informar a los padres sobre las sustancias que tiene un alto potencial cariogénico como son: la leche condensada, azúcar, zumos envasados... e indicarles que no impregnen el biberón o el chupete con estas sustancias.
Existen estudios que demuestran el paso de bacterias estreptococos mutans (relacionado con la caries dental) de la madre al hijo en los primeros meses de vida. Por esta razón se recomienda eliminar los focos infecciosos de la madre tratando las caries, limpiezas profesionales, enjuagues con clorhexidina e instrucciones de higiene oral.
Tratamiento
Como hemos comentado, la caries de biberón es característica de niños muy pequeños que se duermen con un chupete mojado con un alimento azucarado (miel, azúcar, etc.) o aquellos que toman el biberón en la cuna, y se caracteriza por afectar a numerosas piezas dentarias sobretodo a los incisivos superiores. Por tanto, la primera acción debe ser una acción preventiva, empezando por educar a los padres en los aspectos necesarios para participar en la obtención y mantenimiento de la salud bucal de sus hijos. Es necesario eliminar el factor causal, que en este caso se tratará de una modificación de la dieta del niño, eliminándole las sustancias azucaradas responsables de este tipo de lesión. En edades tempranas son los padres los encargados de la higiene de los niños y deben ser los primeros en desarrollar ese hábito que más tarde transmitirán a los más pequeños. En estas edades se prescinde del cepillo dental y la higiene la llevan a cabo los padres limpiando los dientes de su hijo con una gasita. A partir de los tres años, el niño empezará a manejar el cepillo dental personalmente, aunque los resultados en cuanto a la eliminación de placa sean prácticamente nulos. Pero la eliminación de la placa será realizada todavía por los padres. Se trata únicamente de que el niño inicie su aprendizaje en este sentido. A estos niños sería interesante darles un aporte adicional de flúor, bien sistémico (en forma de pastillas de flúor) o barniz de flúor, pero siempre teniendo en cuenta la concentración de flúor en el agua de bebida. Ya por último, las lesiones necesitarán un tratamiento por parte del odontólogo. Desde el punto de vista terapéutico, debido a que las lesiones son circunferenciales en la mayoría de los casos, se trata de una terapéutica compleja. En casos de lesiones pequeñas se podrán restaurar con obturaciones de composite, para que queden estéticas. En el caso de lesiones mayores es necesario en muchos casos recurrir a la utilización de coronas o f²€s para los dientes. Habrá casos en los que, por la extensión de las lesiones, se precisará realizar tratamiento del nervio de los dientes, e incluso casos en los que se deberá ser mucho más agresivos y llegar a la extracción de las piezas dentales, esto último suele ocurrir cuando se ha producido la decapitación del diente. Tras la extracción de los dientes, debido a que se pueden producir movimiento de los dientes adyacentes y provocar problemas de espacio para los dientes sucesores, será necesario en muchos casos la utilización de mantenedores de espacio, que además de utilizarlos para no perder el espacio para los dientes sucesores, se pueden utilizar para resolver el problema estético que puede suponer la extracción de estas piezas dentarias a tan corta edad, ya que en el mantenedor se pueden colocar las piezas que faltan en la boca.

EL EMBARAZO Y LAS ENCIAS

Si encías sangran cuando me paso hilo dental y me cepillo los dientes. ¿Es normal?
ü Las encías inflamadas, sensibles y sangrantes son muy comunes durante el embarazo.
ü Aproximadamente la mitad de las mujeres embarazadas presentan esta condición, que se conoce como gingivitis del embarazo.
ü Las encías sangran en el embarazo por el aumento de riego sanguíneo en todo el cuerpo, incluida la boca. Además, los altos niveles de la hormona progesterona hacen que las encías reaccionen más a la placa bacteriana que se acumula en los dientes.
ü También puede aparecer un bultito o nódulo benigno en las encías que sangra cuando te cepillas.
ü A este tipo de nódulo (que es bastante poco común) se le llama tumor del embarazo o granuloma piógeno, dos nombres alarmistas para algo que, en realidad, es inofensivo y no suele doler.
ü Por lo general, desaparece después de tener al bebé, pero si no fuese así, necesitarás que te lo saquen.
ü Y si causa molestias, interfiere con tu masticación o cepillado, o comienza a sangrar de manera excesiva, puedes hacértelo quitar durante el embarazo.
¿Qué puedo hacer para prevenir o aliviar la gingivitis?
ü Lavarte muy bien los dientes y visitar al dentista con regularidad son las claves para mantener tu salud dental:
ü Cepíllate los dientes a fondo, pero suavemente, al menos dos veces al día (y, si es posible, después de cada comida) con un cepillo de cerdas suaves.
ü Usa un dentífrico con flúor.
ü Pásate hilo dental diariamente.
ü Ve al dentista con regularidad.
ü Tu dentista puede limpiar la placa y el sarro que el cepillado no logra eliminar.
ü Si no has ido al dentista últimamente, programa una cita ahora para que te haga una limpieza a fondo y un chequeo completo.
ü Dile que estás embarazada y de cuántas semanas estás, para que pueda adaptar los tratamientos que necesites a tu estado.
ü ¿Cuándo debería llamar al dentista?
ü Es importante cuidar bien tus dientes y encías durante el embarazo porque la gingivitis puede empeorar y transformarse en periodontitis, una infección que atraviesa las encías y llega al hueso, y a los tejidos que sostienen los dientes.
ü Algunos estudios han descubierto que las mujeres embarazadas que padecen gingivitis grave o periodontitis son mucho más propensas a tener partos prematuros.
ü Por eso es muy importante que no pospongas la visita al dentista si tienes problemas dentales.
ü Además de hacerte chequeos periódicos con el dentista durante el embarazo, debes programar una cita de inmediato si tienes alguno de los siguientes síntomas:
ü Dolor de muelas
ü Encías que sangran frecuentemente y te causan dolor
ü Otros signos de enfermedad periodontal, como encías inflamadas, encías sensibles, encías que parecen haberse encogido o haber retrocedido, mal aliento persistente o dientes flojos
ü Bultos en tu boca, aunque no sean dolorosos ni causen otros síntomas
ü No hay riesgo durante el embarazo de que te apliquen una anestesia local, como la novocaína, para poder hacerte los arreglos necesarios. Y si necesitas antibióticos, hay algunos que puedes tomar sin problema durante el embarazo.

Importancia de los Dientes de “Leche” o Dentición Primaria

La importancia de los dientes de leche es vital para que nuestro hijo pueda masticar correctamente durante los primeros años, ya que en estos años el desarrollo es muy importante y una buena alimentación requiere también una buena dentadura.

Ya sabemos que las bacterias de la caries intentan colonizar los dientes desde la aparición de éstos y una falta de higiene junto a un exceso de azúcar propicia que los dientes de leche puedan incluso llegar a perderse.

Claro que podríamos decir que como son de leche no pasa nada, porque volverán a salir y esto es un error, ya que para el pequeño son necesarias todas las piezas dentales, no sólo para comer, también para poder pronunciar correctamente.

Ya que en la pronunciación, interviene la perfecta coordinación entre lengua, labios y dientes.


Tener unos dientes de leche sanos, permite a nuestro hijo un recambio dentario correcto, pues la pérdida antes de tiempo puede originar problemas ortodóncicos.

Una buena higiene bucal siempre ayudará a tu hijo a adquirir esa conducta higiénica adecuada que mantendrá toda su vida y que será muy beneficiosa para él.

Los dientes primarios (comúnmente llamados dientes de leche) actúan en su niño de la misma manera en que funcionan los dientes permanentes en nosotros los adultos:

· para masticar
· hablar
· y por la estética.

El niño tiene 20 dientes primarios de los cuales algunos permanecerán en la boca aproximadamente hasta los 13años.


Estos dientes son más pequeños y menor cantidad respecto a los permanentes, ya que los maxilares y la boca de su hijo son pequeñas comparada con lo que será en el crecimiento.

Para conseguir un crecimiento y desarrollo normal en cada etapa, es importante proporcionarle a su hijo alimentos nutritivos y procurar que el diente permanezca libre de dolor e infección.

El dolor y la infección pueden ser causados por descuido de los dientes primarios.

Síndrome del Biberon

La caries de biberón, también conocida como Síndrome de biberón, es una condición dental que puede destruir a los dientes de un bebé o un niño pequeño.
Ocurre cuando los dientes de un niño se encuentran expuestos con frecuencia a líquidos azucarados por largos periodos de tiempo.
Entre éstos líquidos se encuentran la leche (incluida la leche materna), leche en fórmula, jugo y otras bebidas dulces.
También influye el uso y desuso del chupón.
La caries ocurre después de ataques ácidos frecuentes.
Es por esto que no sólo influye lo que toman los niños, sino la frecuencia y por cuanto tiempo se encuentran sus dientes expuestos a los ácidos.
Esta es la razón por la cual el ofrecer líquidos dulces como método para tranquilizar al bebé o permitir que su hijo se duerma con el biberón durante la noche o siestas puede ocasionar gran daño a los dientes.
Durante el sueño la cantidad de saliva disminuye lo cual permite que el azúcar se quede en contacto con los dientes por mas tiempo.
Esto incrementa en gran medida el riesgo de aparición de caries.
Los dientes que más frecuentemente se lesionan son los dientes anteriores superiores, pero también se pueden afectar otros dientes.
Los dientes temporales o de leche son muy importantes para que el niño pueda masticar, aprenda a hablar y verse bien.
Las caries de los dientes infantiles puede afectar la erupción de los dientes permanentes, ocasionar dolor y se puede relacionar con problemas de salud general en algunos niños.
Por lo mismo es muy importante mantener los dientes sanos desde los primeros años.
Para que el desarrollo bucal de un niño se lleve a cabo correctamente, el dentista deberá informar a los padres primerizos acerca de los cuidados dentales del pequeño.
El aporte adecuado de flúor y la correcta limpieza dental.
Es importante, por ejemplo, que el bebé o niño nunca se vaya a dormir con un biberón que contenga leche, leche de fórmula, jugos o líquidos dulces o con un chupón remojado en azúcar o miel.
Si el bebé requiere de alguna bebida entre comidas o al acostarse le puede dar un biberón con agua simple o un chupón limpio recomendado por el dentista o pediatra.
La higiene oral debe comenzar a muy temprana edad.
Se recomienda limpiar las encías del bebé con una gasa limpia o tela después de cada comida y empezar a cepillar los dientes tan pronto como el primero de ellos aparezca.
El hilo dental se debe utilizar cuando hayan erupcionado los 20 dientes temporales, lo cual ocurre entre los 2 o 2 ½ años.
A partir de los 3 ó 4 años, será el pequeño quien se cepille o use el hilo dental, siempre después de cada comida si se trabaja en este hábito desde los primeros años.
Tras la ingesta de golosinas, galletas, pasteles, cereales de avena con pasas y otro alimento pegajoso la limpieza es esencial ya que se adhieren a las muelas, y, por lo tanto, favorecen la proliferación bacteriana y la formación de caries.

Tratamiento del Diente Avulsionado

La avulsión dentaria es la expulsión de un diente por una causa traumática como puede ser:

· la caída de una bicicleta.
· un tropezón.
· golpes a la altura de la base de la nariz ocasionados por juegos violentos.
· la práctica de algunos deportes sin protector bucal.

La avulsión puede ocurrir tanto en los dientes temporarios como en los permanentes.

La diferencia es el tratamiento, ya que los temporarios no se reimplantan.

Cuando ocurre la avulsión de un diente estamos ante una emergencia.

Se debe actuar con tranquilidad y rapidez, de esto depende el éxito del tratamiento

El diente debe ser reubicado dentro de los 30 minutos ya que tiene mayores posibilidades de reinsertarse con éxito.

Hay algunos pasos a seguir que son muy sencillos y fundamentales para el éxito del futuro tratamiento:

· Recuerde que es una Emergencia, por lo tanto se debe actuar con rapidez pero sin perder la calma.
· Se debe buscar el diente.
· Una vez que se encuentra se debe tomar por la corona y no por la raíz.
· De esa manera no se lastima el ligamento periodontal, que es un tejido pegado a la raíz y es el que une al diente con el hueso alveolar.
· Sus células pueden mantener la vitalidad de acuerdo al medio de almacenaje.
· El otro tejido que se daña cuando el diente es expulsado de la cavidad que lo aloja es la pulpa dentaria, la cual se necrosa por la falta de circulación en un 99% de los casos y esto obliga a su extirpación.
· Lavarlo con agua.
· No se debe cepillar ni usar detergentes y/o desinfectantes, para no lastimar el ligamento periodontal y no agregar un daño adicional a este tejido.
· Guardarlo en un medio húmedo para mantener la vitalidad del ligamento periodontal.
· En niños grandes y adultos que comprenden y colaboran con este procedimiento se puede almacenar la pieza en la boca del paciente.
· Si el niño es pequeño o el adulto es aprensivo, se corre el riesgo que se lo trague, por lo que es mejor ponerlo en un vaso de agua o leche.
· Está última es un muy buen medio de preservación porque tiene la misma presión osmótica que la pieza dentaria, es pasteurizada, libre de gérmenes y de fácil disponibilidad.
· Concurrir al odontólogo en forma inmediata para qué decida qué tratamiento se debe realizar.

En síntesis para salvar un diente avulsionado debemos actuar de la siguiente manera:

· Tomarlo por la corona; no tocar la raíz.
· Lavar la raíz con agua.
· Colocarlo en leche.
· Buscar el odontólogo más cercano.

Recomendaciones para los padres sobre la primera consulta y tratamiento odontológico de sus hijos

La primera visita al dentista debe hacerse entre 1 y 3 años de edad.
Los padres no deben esperar a detectar alguna alteración o a que el niño tenga dolor.
Es positiva una primera visita donde al niño no se le practique ningún tratamiento.
Esto ayuda a que se inicie una relación cordial y confiada con el profesional de la odontología y en general con el cuidado de sus dientes.
A partir de la primera visita es aconsejable llevar el niño a revisiones dos veces al año.
En la primera visita a la clínica dental los padres deben acompañar al niño y estar presentes durante la misma.

En ella, el odontólogo hará solo un examen clínico del niño y su historia clínica.

También explicará a los padres la posible necesidad de un tratamiento dental y en lo que consistirá este.

En sucesivas visitas los padres no deben pasar al área del sillón odontológico para que el odontólogo pueda establecer una relación directa con el niño.

Para que el niño no se sienta abandonado y esté tranquilo es una buena estrategia que la madre deje el bolso o alguna prenda a la vista del pequeño.

Si a pesar de ello el niño llora los padres no deben inquietarse ya que es una reacción normal a lo desconocido.

Si el dentista tiene experiencia en el manejo de los niños sabrá cómo aplacar esta conducta y hacer que el niño no se asuste.

Muchos niños lloran para reclamar la presencia de los padres, por lo que no se debe caer en la trampa de entrar en el consultorio y dejar que el profesional maneje la situación.

Hemos de saber que si se requiere nuestra presencia el odontólogo nos va avisar.

Si el niño se porta bien hemos de recompensar su actitud para reforzar este comportamiento en visitas sucesivas.

En caso contrario no es recomendable castigarlo ya que esto aumentaría la sensación negativa que el niño tiene ante la visita dental.
Nunca se debe amenazar al niño con llevarlo al dentista o al médico si se porta mal ya que asociará a estos profesionales con algo malo.

Tampoco se debe llevar al niño a la consulta mediante engaños, ya que pensará que es algún sitio malo.

Los padres deben explicar al niño que el dentista va a ver su boca, y le va a ver cuantos dientes tiene y a hablar con ellos.

Conviene obviar palabras como dolor, daño, etc. y no hacer comentarios del tipo "no te va a doler" que hacen al niño ponerse a la defensiva.

Si el niño ha sido colaborador es aconsejable reforzar su buen comportamiento con elogios y algún premio.

Es positivo explicarle lo bueno que es haber ido a la consulta para que sus dientes estén siempre sanos y aprovechar para iniciarle en los hábitos de higiene dental.

Medidas Preventivas en Odontología

El primer paso para prevenir una enfermedad es conocerla y en este apartado haremos una breve descripción de las principales patologías de la boca y su prevención:
La Placa Dental:
La placa dental debe ser eliminada mediante:
Cepillado dental:
El método más eficaz, sencillo y cómodo para eliminar placa bacteriana, con ello hacemos prevención evitamos las enfermedades más frecuentes causadas por la placa: caries y enfermedad periodontal.
Veremos que la mayoría de sistemas que se utilizan para eliminar placa bacteriana se basan en un efecto mecánico, la placa es eliminada por arrastre o fricción de los diferentes sistemas usados.
Independientemente del cepillado, existen dentríficos y colutorios para combatir la placa bacteriana.
Dentrificos y colutorios
Los dentífricos son conocidos como pastas de dientes y desde antaño se han usado para contribuir a la limpieza de los dientes.
Otros metodos:
Los espacios interdentarios y las caras de las piezas dentarias que están en contacto, acumulan mucha placa dental y es difícil eliminarla con el cepillo dental.
Por ello disponemos de otros instrumentos como:
· Seda o Hilo dental
· Cepillos interdentales
· Palillos
· Conos o estimuladores de goma
· Irrigadores
· Cepillos eléctricos
Caries:
La mejor prevención contra las caries es la utilización del FLÚOR y el SELLADO DE FISURAS.
Fluor:
El objetivo del flúor es formar fluorapatita en el periodo post eruptivo de las piezas dentarias. La aplicación puede realizarse de varias formas:
· Colutorios (enjuagues)
· Geles
· Barnices
· Dentífricos
A nivel domiciliario usamos dentífricos y colutorios de baja concentración.
Sellado de Fosas y Fisuras:
Se realiza en la Clínica dental mediante la colocacion de un material sellador en las fosas y fisuras de las caras oclusales de premolares y molares.
Disfuncion de la Articulación Temporomandibular:
La mejor prevención de la disfunción temporomandibular es el control de los factores contributivos.
· Maloclusiones dentarias: tratamientos de ortodoncia
· Muelas del juicio incluidas: extracciones quirúrgicas
· Bruxismo (hábito de apretar o rechinar los dientes): control del hábito diurno y placa de descarga nocturna
· Ansiedad, estrés, depresión: relajación, psicoterapia, tratamiento psiquiátrico y farmacológico
· Hábitos posturales: modificación de los hábitos posturales
· Alteraciones del sueño: estudio y tratamiento